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Edición testing    17 de mayo de 2021

Deng Xiaoping

Guillermo Ortega (ALN).- Desde finales de 2018 el gobierno de Nicolás Maduro inició un viraje en su política económica: eliminó el control y permitió cierta flexibilidad en la determinación de la tasa de cambio, introdujo un esquema de restricción monetaria, abandonó la política de control de precios y en materia petrolera le dio gran libertad a sus socios para que determinaran el rumbo del negocio, relajando la camisa de fuerza desde los tiempos de Rafael Ramírez, expresidente de Petróleos de Venezuela. Algunos pensaban que se trataba de un cambio a una especie de socialismo chino, en el cual el gobierno mantenía un control político rígido, mientras permitía que el mercado se encargase de los asuntos económicos. Era el momento de los optimistas anónimos.

Zenaida Amador (ALN).- Cuando a mediados de noviembre de 2019 Nicolás Maduro apareció en televisión dando gracias a Dios por la dolarización quedó claro que un cambio se estaba gestando en Venezuela. No se trataba del cambio político que todos esperaban, pues el chavismo mantiene su línea de desmontaje de la institucionalidad democrática como parte del plan de permanecer en el poder a toda costa; pero sí de un giro económico que algunos identifican como la “chinización” del país.

Pedro Benítez (ALN).- ¿Puede la Venezuela dominada por Maduro dar un cambio similar al que empezó China hace 40 años? ¿Estaría el chavismo gobernante dispuesto a permitir una economía conectada con la globalización, respetuosa de los derechos de propiedad, con un manejo profesional y responsable de las finanzas públicas, y además a permitir que los incentivos económicos operen libremente? ¿Podría Maduro llegar a un entendimiento con Estados Unidos que lleve a levantar las sanciones tal como hizo Deng Xiaoping en 1979?

Daniel Gómez (ALN).- El expresidente de Colombia se proclama defensor de la tercera vía. Del “enfoque pragmático” de esta ideología. Y gracias a este pragmatismo, dice, se conformó la Alianza del Pacífico, que es “la alianza comercial más integrada de América Latina”. También gracias al pragmatismo, en su mandato la pobreza se redujo hasta la mitad. Y pragmatismo, añade, es que hoy sea China el principal defensor del libre comercio por delante de EEUU.

Pedro Benítez (ALN).- Seguir el ejemplo de China, Vietnam y Rusia, apertura al capitalismo pero manteniendo el autoritarismo en lo político, es una posibilidad que toma cada vez más fuerza dentro de ciertos sectores del régimen de Nicolás Maduro. Luego de una sucesión de catastróficos fracasos económicos esa luce como la única opción que queda para intentar salvar el proyecto político instaurado por Hugo Chávez en Venezuela en medio de una creciente ola de protestas por parte de los trabajadores del sector público. Pero para hacer eso Maduro necesitaría vencer varios obstáculos, uno de ellos: llegar a un acuerdo con el enemigo… Estados Unidos.
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