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Edición testing    24 de octubre de 2020

PDVSA

Daniel Gómez (ALN).- Lee Robinson, fundador y jefe de inversiones de Altana Wealth, sostiene que invertir en los bonos soberanos de Venezuela puede ser “el negocio financiero de la década”. Al punto de obtener rendimientos potenciales de hasta 1.000%. Son muchos dólares en juego. Miles de millones. Incluso billones.

Daniel Gómez (ALN).- PDVSA, la petrolera estatal de Venezuela, tiene hasta noviembre para aprovecharse de las exenciones de Estados Unidos, que permiten que algunas empresas reciban petróleo venezolano. No es un trabajo fácil. En algunos casos PDVSA tiene que valerse de su obsoleta flota para realizar las exportaciones, pagar los costos de flete, cambiar el nombre a sus cargueros, e incluso la bandera. Todo para librarse de las sanciones de Washington.

Daniel Gómez (ALN).- El gigante indio Realiance Industries comprará dos millones de barriles de petróleo canadiense al mes durante los próximos seis meses. La decisión estaría motivada por la amenaza de Estados Unidos de aplicar nuevas sanciones contra el gobierno de Nicolás Maduro y la petrolera estatal, PDVSA.

Reinaldo Iturbe (ALN).- Estados Unidos y la Unión Europea piden a la clase política venezolana que concrete un acuerdo para evitar una tragedia de mayores proporciones a largo plazo, pues el país acumula siete años de recesión y niveles de pobreza de 90%.

Pedro Benítez (ALN).- Las sanciones comerciales aplicadas a partir de marzo de 2019 por el gobierno de los Estados Unidos contra lo que quedaba de la industria petrolera venezolana se concibieron bajo la premisa de que ese sería el golpe decisivo para derribar a Nicolás Maduro. Luego de un año y cuatro meses hay que preguntarse cuán efectivas han resultado ser y qué utilidad pueden tener hoy.

Leopoldo Martínez Nucete (ALN).- Si las elecciones en los Estados Unidos fueran hoy, Joe Biden las ganaría. Es lo que constatan las encuestas de manera unánime. Y mientras se reciben estos datos, algunos venezolanos albergan inquietudes respecto de las consecuencias que la salida de Trump de la Casa Blanca tendrá para la causa de la democracia venezolana. La verdad es que, como bien ha dicho Andrés Oppenheimer, Trump con su retórica, unilateralismo y falta de compromiso con las grandes causas democráticas globales, lo que ha hecho es debilitar la coalición internacional imprescindible para un desenlace positivo en Venezuela.

Zenaida Amador (ALN).- Parece que sin la posibilidad de seguir haciendo negocios con la gasolina más barata del mundo, como la mantuvo el chavismo por varios lustros como una estrategia política de sostenimiento en el poder, llegó la hora de hacerlos con la escasa gasolina disponible, pero tratando de mantener las economías alternativas desarrolladas al amparo del régimen y que le dan soporte. Nicolás Maduro pone en marcha un plan de “revalorización” de la gasolina en el cual, además de autorizar un drástico aumento del precio, da un paso para que actores privados tomen parte en la distribución y venta de combustibles en contravía de lo que se conoce está establecido en las leyes.

Por Zenaida Amador (ALN).- Cuando en 2016 de Nicolás Maduro habló de incorporar el gas doméstico al sistema de distribución de los CLAP quedaba claro que había un problema grave, ya que todo lo asociado a ese programa especial comunal del régimen intenta encubrir la aguda escasez que sacude a Venezuela, principalmente de alimentos, mientras eleva su control sobre la población. Cuatro años más tarde el problema no solo se ha agudizado, sino que carece de perspectivas de solución, salvo que se recurra a importaciones aunque no hay recursos para eso.

Pedro Benítez (ALN).- En Venezuela está en desarrollo un cambio transcendental. Por primera vez en décadas el sector privado está dejando de depender del Estado y es el Estado el que está empezando a depender de los privados. Y eso es algo que a la plana mayor del chavismo no le gusta. Pero esa es, por ejemplo, la solución definitiva a la grave escasez de combustible que tiene paralizado al país desde hace 10 semanas.

Pedro Benítez (ALN).- Rafael Ramírez, Eulogio Del Pino, Nelson Martínez, Asdrúbal Chávez y Manuel Quevedo, ministro tras ministro de Petróleo, presidente tras presidente de PDVSA, todos y cada uno no solamente fueron promesas y fracasos en el intento de levantar industria petrolera venezolana. Además, cada gestión fue un desastre todavía mayor que el anterior. Unos con más responsabilidad que otros. En esta ocasión Tareck El Aisami y sus aliados (o socios) rusos e iraníes hacen un nuevo intento.

Caleb Zuleta (ALN).- El jefe de la política exterior de la Unión Europea no abriga duda alguna. Josep Borrell señala que el coronavirus ha empeorado la situación en Venezuela y en la región. Apunta que en cualquier momento puede haber un “chispazo”.

Zenaida Amador (ALN).- El cese de operaciones de DirecTV en Venezuela es un episodio con múltiples aristas. Si bien es verdad que implica un duro golpe para la población, abatida por la crisis económica, la inestabilidad política y la severa cuarentena impuesta a propósito del coronavirus, también es cierto que le roba una plataforma de proyección al chavismo y a su maquinaria de propaganda. Las repercusiones de este episodio apenas comienzan a dibujarse. El chavismo dejó de invertir en sus propios medios y ahora sufre las consecuencias.

Zenaida Amador (ALN).- Ante el próximo vencimiento de la vigencia del decreto de estado de alarma, que mantiene a Venezuela en parálisis general desde el 13 de marzo como medida para contener la expansión del Covid-19, se espera que las autoridades anuncien una flexibilización de la cuarentena. Sin embargo, hay una serie de factores, más allá de la enfermedad, que parecen estar pesando en esta decisión.

Zenaida Amador (ALN).- La parálisis general de actividades impuesta en Venezuela desde hace más de 50 días por el brote del coronavirus ha ayudado parcialmente a encubrir la aguda escasez de gasolina que sufre el país. Con el paso de los días se hace más evidente la incapacidad de las autoridades para resolver el problema. Es por ello que, en paralelo, crecen las maromas y las redes de negocios tejidas a la sombra de las sanciones internacionales, con las que el régimen de Nicolás Maduro intenta mantener un hilo mínimo de combustible para garantizar algunas actividades básicas.

José Antonio Bautista (ALN).- Estos procesos son lentos. Destruir una corporación energética del calibre que tenía Petróleos de Venezuela, PDVSA, en 1998, no era cosa de hacer de la noche a la mañana, menos con un barril de petróleo vendiéndose en montos superiores a los 100 dólares, una herencia de producción de más de 3,6 millones de barriles diarios y una calificación financiera triple A que permitía un inmensurable endeudamiento.