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Edición testing    1 de marzo de 2021

Cristina Kirchner

Pedro Benítez (ALN).- El fallecido expresidente argentino Carlos Menem representó toda una época en la historia de su país y América Latina. La hoy demonizada década neoliberal. Se hizo conocido por sus enormes patillas, el poncho rojo y la demológica fácil. Fue la quintaesencia del peronista. Hijo de inmigrantes sirios, venido de una provincia pobre, cambió su fe musulmana por la católica. Un cabecita negra venido de abajo que llegó a ser admirado por la élite económica mundial. Una mezcla de simpatía, frivolidad y corrupción. Su giro al libre mercado desconcertó a propios y extraños. El kirchnerismo ha hecho de él su bestia negra, pero Néstor y Cristina Kirchner, así como sus principales funcionarios, fueron aliados, candidatos y subalternos de Menem. Eso es el peronismo.

Pedro Benítez (ALN).- Dos temas dividen al oficialista Frente de Todos, la coalición neoperonista organizada por la expresidenta Cristina Kirchner que hace más de un año llevó a la presidencia argentina a Alberto Fernández: las relaciones con Venezuela y los casos de corrupción que siguen abiertos por la justicia de ese país contra la señora Kirchner y sus colaboradores más cercanos. El presidente Fernández ha ido maniobrando para conciliar lo irreconciliable: gobernar y dar una imagen respetable de Argentina a la sombra de su poderosa vicepresidenta.

Pedro Benítez (ALN).- La vicepresidenta y auténtica líder de la coalición gobernante en Argentina, Cristina Kirchner, le ha declarado la guerra abierta a la Corte Suprema de Justicia de su país. Sus motivos son clarísimos, detener los 10 procesos judiciales que todavía siguen abiertos en contra de ella, su familia y sus colaboradores. Asegurarse la impunidad personal. A su favor cuenta con el apoyo que tiene entre sus seguidores, el Congreso y la historia. Varias veces el poder político le ha puesto la mano a la Corte Suprema a lo largo de los últimos 70 años. No obstante, el Poder Judicial sigue desafiando sus designios. Un momento clave se acerca para Argentina.

Pedro Benítez (ALN).- Porque no quiere o porque no puede, el presidente argentino, Alberto Fernández, no ha cumplido su principal promesa electoral, esa que le hiciera a su actual vicepresidenta, Cristina Kirchner. A un año de asumir el mandato presidencial las causas judiciales contra la expresidenta y su entorno no se han detenido. Desde el kirchnerismo, y sus aliados, crece la sospecha sobre las auténticas intenciones del presidente Fernández. Una nueva guerra interna se cocina dentro de las filas del peronismo.

Pedro Benítez (ALN).- El presidente argentino, Alberto Fernández, practica un complicadísimo juego de equilibrio entre la economía y la política. Entre la crisis económica que sólo se ha tomado un respiro en Argentina y las presiones que no cesan desde su propio campo. Empezando por su jefa política, la vicepresidenta Cristina Kirchner, y por la izquierda de la izquierda que representa un personaje como Juan Grabois.

Pedro Benítez (ALN).- Como si el gobierno argentino que preside Alberto Fernández no tuviera suficientes problemas, su canciller, Felipe Solá, sale a defender sin defender a Nicolás Maduro a propósito del informe independiente de Naciones Unidas (ONU) sobre violaciones a los Derechos Humanos en Venezuela. Una pequeña muestra de los problemas que Maduro les seguirá causando a sus aliados, exaliados, amigos y simpatizantes en todo el mundo.

Pedro Benítez (ALN).- En menos de un año de mandato constitucional parece claro que en Argentina, Cristina Kirchner manda y Alberto Fernández ejecuta. El presidente argentino luce atado (y bien atado) por sus compromisos previamente pactados con la ahora vicepresidenta. Es ella la que impone la línea, el tono, la estrategia y la táctica. Él tiene el cargo y ella el poder. Mientras tanto, la economía del país austral se sumerge en otra de sus crisis cíclicas.

Guillermo Ortega (ALN).- Argentina de nuevo en moratoria, es una especie de deja vu, un ciclo que se repite con cierta monotonía. Y no deja de tener algo de crueldad, como el mito de Sísifo. Mauricio Macri cerró el capítulo del default de 2001, reintrodujo al país en los mercados voluntarios, negoció con los fondos buitres luego de una batalla de 15 años y parecía destinado a modernizar el país, pero al término del gobierno, el legado no puede ser más desafortunado.

Rogelio Núñez (ALN).- Alberto Fernández ha asumido este martes como presidente de Argentina para el periodo 2019-2023 acompañado en la vicepresidencia por Cristina Fernández de Kirchner, primera dama entre 2003 y 2007, y jefa de Estado desde ese último año hasta 2015.

Pedro Benítez (ALN).- Evo Morales cayó por no seguir el ejemplo de Cristina Kirchner. La expresidenta argentina y su grupo político salieron del poder en 2015 luego de perder unas elecciones. Cuatro años después han regresado intactos por la misma vía. En cambio, el exmandatario boliviano dejó a su país sumido en el caos y a su movimiento en la incertidumbre. ¿Le dice eso algo al chavismo en Venezuela? ¿Los herederos de Hugo Chávez tienen algo que aprender de las dos situaciones? ¿Sus dirigentes se lo plantean?

Rogelio Núnez (ALN).- El regreso del peronismo a la Casa Rosada con Alberto Fernández como presidente a partir del 10 de diciembre supone asimismo la vuelta de la líder y caudilla del kirchnerismo, Cristina Kirchner, al centro del poder ahora en calidad de vicepresidenta y factótum de la candidatura del mandatario electo. La estela de Cristina Kirchner podría ser seguida por otros como Rafael Correa en Ecuador, Lula da Silva en Brasil, Leonel Fernández en República Dominicana e incluso por el recién defenestrado Evo Morales.

Juan Carlos Zapata (ALN).- Alberto Fernández dice que el eje que propone entre Argentina y México no es para molestar a nadie sino para luchar por una América Latina más igual. “Esto, insisto, no es en desmedro de nadie. No es para pelear con nadie en el continente ni fuera del continente ni con ninguna latitud del mundo”.

Daniel Gómez (ALN).- Desde Alemania, el profesor Fernando Mires asegura en entrevista con el diario ALnavío que “el peronismo de hoy es lo más parecido a lo que en otros países llamamos socialdemocracia”. Uno de los motivos que explican esta afirmación, apunta, es que “tiene una clientela de votantes similar a la del PSOE”.

Rogelio Núñez (ALN).- América Latina vive tiempos de protestas, movilizaciones y castigo a los gobiernos de turno. Un castigo que se da en las calles (por ejemplo, con más de un millón de personas saliendo a Santiago para mostrar su rechazo a la gestión de Sebastián Piñera) o en las urnas, tal y como se ha puesto en evidencia este domingo en las elecciones presidenciales en Argentina y Uruguay y en las locales en Colombia.

Pedro Benítez (ALN).- La verdad es esta: gobiernos como los de Lenín Moreno, Mauricio Macri e incluso Jair Bolsonaro están cargando con la cuenta de los tres lustros de fiesta populista pagada por el auge de las materias primas que disfrutaron Rafael Correa, la pareja Kirchner y la dupla Lula da Silva-Dilma Rousseff. Estos tuvieron suficientes recursos para financiar toda clase de subsidios a sus clientelas políticas mientras por otro lado sostenían sus respectivas y mutuas redes de corrupción. Ahora alguien tiene que pagar la cuenta y el costo político.