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Edición testing    7 de mayo de 2021

Antonio Álvarez Desanti

Leticia Núñez (ALN).- Luis Guillermo Solís hizo historia en 2014 al convertirse en el primer presidente de Costa Rica en más de seis décadas que no procedía de un partido político tradicional. Cuatro años después, el país ha roto definitivamente con el bipartidismo. Celebrada este domingo la primera vuelta electoral, marcada por el rechazo al matrimonio gay, los ciudadanos elegirán el próximo 1 de abril entre dos candidatos emergentes: Carlos Alvarado, del PAC, y el evangélico Fabricio Alvarado, de Restauración Nacional.

Leticia Núñez (ALN).- Puede pasar cualquier cosa. Las encuestas, que hace apenas una semana daban como favorito al populista Juan Diego Castro, ahora sitúan en primer lugar al diputado evangélico Fabricio Alvarado. El fallo de la Corte Interamericana de Derechos Humanos a favor del matrimonio igualitario, que Costa Rica debe aplicar, ha dado un vuelco a la campaña copando todo el debate. Pero, sin duda, lo que reina es la indecisión. Más de un tercio de los costarricenses aún no tiene decidido a quién votará. Hay cinco candidatos con opciones de pasar a la segunda vuelta y ninguno supera el 17% de apoyos. Nunca hubo tanta incertidumbre en un país tan próspero.

Alonso Moleiro (ALN).- El candidato presidencial Juan Diego Castro, apodado ‘el Donald Trump de Costa Rica’, encarna una especie de variante subregional de los fenómenos populistas globales. Con un estilo frontal, cuestiona la corrupción y promete acabar de raíz con la delincuencia y la impunidad. Castro ofrece un gobierno cibernético, que rinda cuentas directas a los ciudadanos, y castigar ejemplarmente los desafueros administrativos. Como suele suceder con estos meteoros carismáticos de citas electorales, tampoco es muy amigo de la prensa.

Leticia Núñez (ALN).- Expertos consultados por ALnavío sostienen que quien resulte ganador en las elecciones del próximo 4 de febrero “no podrá seguir posponiendo las grandes decisiones” que necesita Costa Rica. Asumirá la Presidencia de un país con el desempleo juvenil más elevado de América Latina, con la desigualdad en aumento y “sin recursos”. Según Juan Carlos Hidalgo, analista del Cato Institute: “El gobierno se quedó sin plata”.

Leticia Núñez (ALN).- A menos de dos semanas para los comicios presidenciales en Costa Rica, el populista Juan Diego Castro y Antonio Álvarez Desanti (Partido Liberación Nacional) están empatados, aunque ninguno se acerca al 40% necesario para llevarse el triunfo en la primera vuelta. Juan Carlos Hidalgo, analista sobre América Latina en el Cato Institute, advierte que Castro “es un tipo peligroso para la democracia” y que guarda “muchas similitudes con Trump”. Entre ellas, una relación hostil con la prensa y “un autoritarismo de no soportar las críticas”.

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