(EFE).- La alianza OPEP+, liderada por Arabia Saudí y Rusia, decidió este jueves subir su producción de crudo en 411.000 barriles diarios (bd) a partir de mayo, lo que supone una aceleración del ritmo con el que tenía previsto devolver al mercado parte de los volúmenes recortados en los últimos años.
El incremento, casi el triple de lo que tenían previsto aumentar inicialmente, corre a cuenta de Arabia Saudí, Rusia, Irak, EAU, Kuwait, Kazajstán, Argelia y Omán, informó la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) en un comunicado.
Los precios del petróleo reaccionaban con bajadas en torno al 5 % tras conocerse la inesperada decisión adoptada hoy por los ministros del sector de esos ‘petroestados’ en una teleconferencia en la que previamente revisaron la situación del mercado mundial de crudo.
«En vista de que los fundamentos del mercado siguen siendo saludables y de las perspectivas positivas (…), los ocho países participantes aplicarán un ajuste de producción de 411.000 barriles diarios, equivalente a tres incrementos mensuales, en mayo de 2025», indica la nota.
El comunicado alude al acuerdo alcanzado para que los citados países puedan ir devolviendo al mercado, de forma paulatina, un total de 2,2 millones de barriles diarios (mbd) que redujeron de su bombeo de forma voluntaria en 2023.
Tras varios aplazamientos, este pacto entró en vigor este abril, con un aumento de 135.000 barriles diarios, y en principio se había planificado una subida similar en mayo.
Sin embargo, el aumento anunciado hoy «comprende el incremento previsto inicialmente para mayo, además de dos incrementos mensuales», precisa la OPEP en su comunicado.
Recuerda que de todos modos, este plan para ir subiendo el bombeo de forma «gradual y flexible» podría detenerse o invertirse en función de las condiciones del mercado.
Esta decisión llega pocas horas después de que el presidente de EE.UU., Donald Trump, anunciara una amplia imposición de aranceles a la importación de productos.
La medida estadounidense ha impactado en todos los mercados pues atiza los temores a que frene el comercio y la economía mundial, y por ende también la demanda energética.