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Juan Verde: “Los cubanos y los venezolanos de Florida deberían ser los primeros en identificar a un populista como Trump”

viernes 30 de octubre de 2020, 16:00h

Daniel Gómez (ALN).- Al español Juan Verde, asesor del candidato demócrata Joe Biden, le entristece ver cómo los cubanos y venezolanos de Florida identifican a Biden como un político socialcomunista. Una caricatura que surge “de una brutal campaña de desinformación” que, para desgracia de los demócratas, ha calado en este sector de votantes. ¿Puede Biden remediarlo a falta de cuatro días para las elecciones? ¿Cuáles son sus planes para Cuba? ¿Y para Venezuela? ¿Y para Latinoamérica? Juan Verde da respuesta a estas preguntas en una entrevista con el diario ALnavío.

En el Partido Demócrata no se confían y ven con cautela las elecciones / Foto: Atrevia
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En el Partido Demócrata no se confían y ven con cautela las elecciones / Foto: Atrevia

Son días de mucho ajetreo para Juan Verde, inmerso en la campaña electoral del candidato demócrata Joe Biden.

Nacido en Gran Canaria, este experto en relaciones internacionales y comercio figura en el equipo asesor de Biden, además de ser miembro de los comités de Política Exterior e Hispano de la campaña presidencial demócrata. También es el español que más lejos ha llegado en la Casa Blanca. Fue subsecretario adjunto para Europa y Eurasia en el Departamento de Comercio de EEUU en 2009, un cargo de confianza del expresidente Barack Obama.

A falta de cuatro días para las elecciones de Estados Unidos (martes, 3 de noviembre), Verde se muestra cauteloso a la hora de anticipar un resultado. Aunque las encuestas nacionales colocan como favorito a Biden con una distancia de más 10 puntos, no se fía del presidente Donald Trump.

No se fía porque Trump “no juega limpio”, porque utiliza las instituciones de la Casa Blanca a modo de propaganda y porque sigue casi a rajatabla el manual del populista y del dictador, dijo en entrevista con el diario ALnavío. La prueba, apuntó, se puede ver en Florida, donde una “brutal campaña de desinformación” ha caricaturizado a Biden como un socialista radical.

- Usted ha dicho que Trump “no juega limpio”. ¿Por qué?

- Trump ha demostrado en los últimos cuatro años no tener respeto ninguno por los medios de comunicación. No le importa en absoluto mentir de forma categórica y continua. Repite mentiras una y otra vez con la intención de que se conviertan en verdad. Es una persona capaz de utilizar las instituciones del gobierno para fines políticos, haciendo mítines en la Casa Blanca, usando el avión presidencial en campaña, y aunque no hay ninguna ley que lo prohíba, todo el mundo sabía que no era ético. Ha demostrado que no le importa la salud de los demás, siendo capaz de convocar mítines con decenas de miles de personas sin mascarilla, sin ser capaz de decir nada ni preocuparse por la salud de sus participantes. Este tipo de cosas son ejemplos de cómo y por qué Trump no juega con las mismas reglas que los demás.

- ¿Cuál es el ambiente que se respira en el Partido Demócrata? Las encuestas los colocan favoritos.

- Se respira un ambiente de optimismo cauteloso. Optimismo porque todas las cifras dan a Biden ventaja. 11 puntos de ventaja en los sondeos nacionales. En las encuestas de los ocho estados indecisos, los que pueden decantar la balanza, el margen es de pocos puntos, pero la tendencia muestra más una inclinación hacia Biden. En Iowa Trump ganó con nueve puntos de ventaja y ahora es de sólo un punto. Y particularmente está Florida. A los republicanos no les salen las cuentas. Y Trump tiene que ganar forzosamente Florida, mientras que nosotros no tenemos por qué hacerlo ya que otras combinaciones nos dejan como ganadores.

­- En Florida muchos votantes, especialmente cubano-americanos y venezolanos, consideran a Joe Biden como un socialcomunista radical. ¿Es esto verdad?

- Florida será el verdadero campo de batalla. Los republicanos se lo juegan todo en ese estado. Y eso me lleva a la respuesta y a lo que dije anteriormente: Trump juega sin ningún tipo de ética y lo hemos visto en Florida con una brutal campaña de desinformación sin precedente alguno. La campaña de Trump está bombardeando las redes sociales y los medios de comunicación con noticias falsas diciendo que Biden es un socialista, comunista, leninista y marxista. Es algo increíble, sobre todo porque no es verdad. Biden trabajó durante más de 40 años en el Senado, demostrando que era un hombre muy centrado, capaz de trabajar con los republicanos, sin ser nunca populista.

- Pero lo cierto es que esta campaña de desinformación ha calado hondo en Florida.

- Es verdad. Y lo más triste es que deberían ser precisamente los cubanos y los venezolanos de Florida los primeros en identificar a un populista como Trump. Lo que hemos visto estos últimos cuatro años es que sigue el manual perfecto del populista y del dictador, controlando los medios de comunicación, la justicia, atacando los derechos civiles, a la sociedad, que está más polarizada que nunca. No hace falta ser politólogo para analizar el comportamiento de un dictador. Por eso es sorprendente que el mensaje de que Biden es un comunista cale tanto entre cubanos y venezolanos.

- ¿Qué están haciendo desde el Partido Demócrata para demostrar lo contrario?

- Nos hemos volcado en Florida. Michael Bloomberg ha invertido 100 millones de dólares. Nosotros desde el partido otros 40 millones. Estamos visitando mucho Florida. Biden ha estado varias veces. Nuestra vicepresidenta [Kamala Harris] también. Ante una campaña de noticias falsas, nos toca informar al público y destruir la imagen preconcebida que han creado sobre Biden. Queremos que conozcan a nuestro candidato para que verdaderamente puedan decidir.

- ¿Qué ofrece Biden a Latinoamérica?

- Este es un tema que me hace especial ilusión. Conozco bien la región, y conozco bien a Biden. Así que te digo que será el mejor presidente para América Latina. Primero, porque no hay que explicarle nada sobre la región. Hizo 17 viajes oficiales a Latinoamérica. Conoce los estados, las temáticas, sus características. Segundo, porque Biden ha dicho que la seguridad nacional de Estados Unidos está asociada a la estabilidad económica de Latinoamérica.

- ¿Cuáles son los planes de Biden para la región?

- Nosotros no queremos seguir dependiendo de China. El 95% de los antibióticos que se venden en Estados Unidos son de fabricación china, el 60% del material hospitalario se hace en China. Yo no veo a Estados Unidos mendigando mascarillas en China. Por eso veremos una reubicación de las cadenas de suministros. Y para Biden tiene sentido que esa reubicación se haga en Latinoamérica. Tiene la proximidad geográfica, gente muy bien formada, tratados de libre comercio con la región… Todo esto llevará a muchos países latinoamericanos inversiones y empresas. Biden dice que no hay que construir muros, sino infraestructuras en América Latina para que no haya inmigración ilegal. Luego está el tema de la energía. Latinoamérica y el Caribe tienen un potencial enorme en materias renovables. Creo que se avecina una era de un mayor acercamiento y una mejor relación con la región.

- ¿Y qué pasa con Venezuela y Cuba?

- Yo le diría a cualquier votante que piense seriamente si la relación entre Estados Unidos y Cuba, y Estados Unidos y Venezuela, está mejor hoy que hace cuatro años. La respuesta es que no. Ha habido mucha retórica, pero ninguna acción. Ha impuesto sanciones mínimas, sin ningún tipo de efectividad. Con Venezuela lanza amenazas de una intervención en contra de un país que la mayoría de sus votantes no sabe dónde está. Retórica barata para captar votantes en Florida sin ningún tipo de justificación, porque lo que estamos viendo es que está retirando las tropas que tiene en el extranjero. Ahora bien, lo que nosotros queremos es que haya espacio de diálogo. No decimos que haya que ceder, sino que en muchas áreas tiene sentido colaborar.

- Hasta la pandemia, con Trump la economía de Estados Unidos estaba creciendo con fuerza. El presidente se vende a él y a su partido como una especie de campeones de la economía. Pero usted dice que eso no es más que un mito.

- A los hechos me remito. No es cierto que los republicanos gestionan mejor la economía. Bush padre (George H. W. Bush) dejó a Estados Unidos con el peor déficit de la historia de Estados Unidos, mientras que ocho años más tarde Bill Clinton dejó al país con el mayor superávit en la historia. Luego Bush hijo (George W. Bush) heredó ese superávit y lo dejó de nuevo con el peor déficit en la historia del país. Barack Obama rescató al país de la peor crisis desde la Gran Recesión, dejando unos indicadores y unos vientos de cola que Trump ha desmantelado por completo. Nosotros no culpamos a Trump por la pandemia, pero sí por tener la peor gestión del planeta, que ha llevado al país a una recesión, un país inmerso en una pérdida del empleo, con más de 250.000 muertos, 250.000 familias destrozadas. No tiene sentido que el país más poderoso del planeta tenga la peor gestión.

- Apunta que EEUU es el país más poderoso del planeta. Pero estamos viendo a China, su principal competidor, superar el virus y recuperar la economía. ¿Corre el riesgo EEUU de perder ese liderazgo?

- Hay mucho en juego el próximo 3 de noviembre. Y la mayor preocupación es el rumbo de Estados Unidos. En estos momentos China nos puede gustar más o menos, a pesar de que en el comercio exterior actúa de forma arbitraria, de que no le da juego a los otros países, de su reputación internacional; a pesar de todo esto, China ha superado el coronavirus y relanzado la economía. Esto es un ejemplo más de que Estados Unidos pudo hacer mejor las cosas. Aquí la preocupación es que si gana Trump, pasarán otros cuatro años en los que veremos más de lo mismo. Ahí es donde la posición de liderazgo que ha ejercido Estados Unidos en los últimos 75 años está en riesgo. Estamos ante un presidente que fomenta el nacionalismo, el populismo, y destruye las alianzas estratégicas que se han ido forjando. Los retos del futuro requieren de mayor cooperación internacional. El terrorismo internacional, el cambio climático, la pandemia… Todos estos ejemplos muestran una crisis que ningún país por sí solo puede resolver. Si gana Trump señalará un nuevo rumbo ideológico de Estados Unidos, pero si gana Biden simplemente lo de Trump será un error en nuestra historia.

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