(EFE).- Una investigación judicial constata que la gran mayoría de las víctimas mortales del fuerte temporal del 29 de octubre pasado en la provincia mediterránea española de Valencia fallecieron antes de que las autoridades mandasen los mensajes telefónicos de alerta a la población.
Un juzgado de la localidad valenciana de Catarroja ha recogido decenas de testimonios de familiares o amigos de personas que perecieron en los bajos y garajes de viviendas y otros inmuebles, en ascensores o mientras trataban de rescatar sus automóviles en poblaciones arrasadas por la gran riada.
El resultado de la catástrofe fue 224 muertos, además de tres personas que siguen desaparecidas, y ocho fallecidos en otras partes de España, aparte de pérdidas materiales multimillonarias.
Las denuncias presentadas concretan un momento aproximado de desaparición de las víctimas de Valencia, principalmente entre las 19 y las 20 horas (18-19:00 GMT) de aquel día, según datos del sumario conocidos este miércoles.
Es decir, antes de las 20.11 horas (19.11 GMT), que fue cuando el Cecopi (órgano de gestión de catástrofes formado por varias administraciones públicas) emitió los mensajes de alerta.
La cuestión de cuándo tuvieron conocimiento las autoridades regionales valencianas del alto riesgo de las lluvias torrenciales y cuándo se avisó de ello a los habitantes es motivo de fuerte controversia política y mediática en España.
El gobierno central de izquierdas y la administración regional, de derechas, se han enzarzado en duros enfrentamientos acerca de las responsabilidades de uno y otro de informar a tiempo y prevenir la tragedia, así como los propios partidos valencianos entre ellos.
El presidente regional de Valencia, el conservador Carlos Mazón, es centro de la polémica en relación con su actividad del 29 de octubre, dónde se encontraba en ciertos momentos del día, si estuvo incomunicado y cuándo se incorporó a la reunión del Cecopi.
Este miércoles, Mazón aseguró que llegó al Cecopi 17 minutos después de que se mandara la alerta a la población por las inundaciones.