Redacción (ALN).- La fibra dietética, un componente fundamental presente en las plantas, es crucial para mantener una buena salud. Este tipo de carbohidrato, que el cuerpo humano no puede descomponer para obtener energía, desempeña un papel importante en el sistema digestivo.
El Departamento de Agricultura de los EEUU demostró en una investigación que una dieta rica en fibra no solo mejora la regularidad intestinal sino que también puede reducir los niveles de colesterol y presión arterial, al mismo tiempo que ayuda en el control del peso.
¿Qué es la fibra?
La fibra es un tipo de carbohidrato que no se puede digerir, pero que ayuda a mantener una buena salud digestiva. La mayoría de las personas no obtienen suficiente fibra en su dieta, por lo que es importante asegurarse de que se está comiendo una variedad de alimentos ricos en fibra.
Algunos alimentos ricos en fibra incluyen frutas, verduras, granos enteros, legumbres y nueces. La fibra se puede dividir en dos tipos: soluble e insoluble. La fibra soluble se disuelve en agua y ayuda a controlar el colesterol y los niveles de azúcar en la sangre.
La fibra insoluble no se disuelve en agua y ayuda a mantener una buena salud digestiva al promover una buena digestión.
Alcauciles o Vainitas
Los alcauciles o vainitas destacan en este ámbito al aportar 9.6 gramos de fibra por cada taza cocida. Además de su contenido de fibra, son reconocidas por su alta carga de antioxidantes, los cuales ayudan a neutralizar los radicales libres y pueden contribuir a la reducción de los niveles de colesterol. Este doble beneficio lo convierte en un aliado inevitable para la salud cardiovascular.
Arvejas Verdes
Con 8.8 gramos de fibra por taza, las arvejas verdes no solo se limitan a ser una fuente idónea de proteínas vegetales. Su mezcla de fibra soluble e insoluble es fundamental para mantener una digestión saludable. Los estudios también sugieren que los guisantes pueden beneficiar la salud del corazón y proporcionar una barrera contra la diabetes tipo 2.
Repollitos de Bruselas
Los repollitos de Bruselas son una potencia de nutrientes. Una taza cocida ofrece 6.4 gramos de fibra junto con un cóctel de vitaminas como C, K y B6, y carotenoides, que no solo refuerzan el sistema inmunológico, sino que también podrían brindar protección contra ciertos tipos de cáncer gracias a la presencia de glucosinolatos y sulforafano.
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Hortalizas
Con 6.2 gramos de fibra, las hortalizas no solo enriquecen el menú, sino que también ofrecen antioxidantes y fitonutrientes que podrían tener efectos antiinflamatorios y antifúngicos, ayudando a mitigar el riesgo de enfermedades crónicas.
Verduras invernales y sus beneficios nutricionales
La calabaza de invierno, que proporciona 5.7 gramos de fibra, ha sido utilizada en varias culturas no solo como alimento sino como planta medicinal, gracias a su riqueza en vitamina C y minerales esenciales como el potasio y el magnesio.
Batata
La batata no solo llena la mesa durante las festividades. Con 5.3 gramos de fibra por taza, su riqueza en antioxidantes y la presencia de diosgenina—un compuesto similar al estrógeno—hace que sean objeto de estudios por sus potenciales beneficios para la salud cerebral.
Brócoli
El brócoli es famoso por su versatilidad en la cocina, pero con 5.2 gramos de fibra por taza y su riqueza en sulforafano, también es celebrado por sus posibles propiedades anticancerígenas, en particular en relación con los cánceres de pulmón, mama y colon.
Otros aportes
Incluir coliflor y zanahorias en la dieta diaria, que ofrecen 4.9 y 4.8 gramos de fibra respectivamente, también enriquecen el cuerpo con antioxidantes valiosos que favorecen la salud cardiovascular y ocular.
Alternativas verdes: col rizada y espinacas
La col rizada y las espinacas, más conocidas como superalimentos modernos, proporcionan 4.7 y 4.3 gramos de fibra respectivamente, además de antioxidantes y vitaminas esenciales que promueven la salud cerebral y ocular.
Con información de Infobae