(EFE).- La vicepresidenta ejecutiva de Venezuela, Delcy Rodríguez, aseguró este jueves que el presidente de Guyana, Irfaan Ali, se ampara en acciones de «estirpe guerrerista», luego de su encuentro con el secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, quien advirtió a Caracas que sería «un gran error» atacar militarmente a Georgetown.
«El Zelenski caribeño (en referencia a Ali) desdeña del diálogo debido, conforme al Mecanismo de Argyle (que compromete a ambas naciones a abstenerse de intensificar cualquier conflicto), amparándose en acciones de estirpe guerrerista», señaló Rodríguez en un mensaje publicado en Telegram.
Asimismo, dijo que el presidente guyanés buscó a Rubio para «pretender amenazar a Venezuela» y los acusó a ambos de atentar «contra la paz y estabilidad» de la región.
«Deben tener muy claro que Venezuela jamás cederá sus derechos sobre la Guayana Esequiba ni se dejará amedrentar por los despreciables del derecho internacional», añadió.
Rodríguez insistió en que Guyana debe «paralizar de inmediato la disposición ilegal y abusiva de un mar pendiente por delimitar y sentarse de inmediato a la mesa de negociaciones».
Este jueves, Rubio advirtió a Venezuela que si llegara a atacar Guyana o a ExxonMobil «sería un día muy malo» para la Administración de Nicolás Maduro, quien juró para un tercer mandato en enero tras su cuestionada reelección.
«Tenemos una Armada grande y puede llegar a casi cualquier lugar, a cualquier parte del mundo. Y tenemos compromisos vigentes con Guyana», dijo Rubio, quien agregó que no iba a entrar en detalles sobre lo que haría EE.UU. en caso de un ataque venezolano.
Durante una rueda de prensa en Georgetown junto al presidente guyanés, el secretario de Estado hizo hincapié en que si la Administración de Maduro hiciera un movimiento de ese tipo sería «una muy mala decisión, un gran error para ellos».
«Quiero ser franco: habrá consecuencias por las acciones agresivas. Y por eso nuestra colaboración en ese sentido será importante», subrayó.
Guyana y Venezuela mantienen una disputa por el territorio del Esequibo, rico en petróleo y recursos naturales, que administra Georgetown y reclama Caracas.
La tensión se ha exacerbado desde que Venezuela anunció que va a elegir en sus comicios regionales, previstos para el 25 de mayo, a un gobernador para el Esequibo.