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A Rosa Montero le encanta conversar con los lectores en Twitter

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    Rosa Montero
    Montero sostiene un intercambio permanente con los seguidores / Flickr: FIL Guadalajara

    Alonso Moleiro (ALN).- Rosa Montero es una de las voces feministas, y femeninas, más atractivas de este tiempo. La periodista y escritora española tiene una cuenta de Twitter desprovista de polémica, donde predominan las experiencias narrativas, el contacto con el público y la conversación con los lectores. Montero mantiene un discurso muy contemporáneo, sin perder la dimensión universal, presente en sus textos, que la colocan en la dimensión de otro personaje literario.

    No hay nada más notorio que el bouquet de un autor consagrado. La cima creativa le abre las puertas al consumo de culto; a los gustos decantados. Escritora y articulista infatigable, la española Rosa Montero es una de las voces femeninas más notables de la narrativa en castellano. Esa voz, como patrimonio colectivo, llegó de la mano de la consagración de la democracia en España. Las opiniones son muy escuchadas, y las refrescantes reflexiones le permiten colocarle el foco a algunos dilemas existenciales, que son los mismos del género humano, sin quemar demasiados cartuchos en el debate político. Montero mantiene una vitalidad contemporánea que la distingue y soporta su narrativa.

    Rosa Montero usa cabalmente las redes sociales. Su cuenta de Twitter nos retrata a una permanente conversadora con sus lectores y seguidores. @BrunaHusky, que es como retrata aquí su propia identidad, tiene unos 15.000 tuits y 100.000 seguidores. Como sucede con otros autores en la red, presidiendo la foto de la cuenta se encuentra su última novela, La carne.

    En lugar de proclamas y opiniones terminantes, el estilo de Montero la lleva a sostener, de forma permanente, una especie de microintercambio con los seguidores.

    Cavando en la cuenta podemos colocar, en blanco sobre negro, el amor a los animales, el miedo a morir, el adecuado feminismo.

    Un producto cultural del famoso “destape” español -la primavera creativa que atrapó el espíritu de este país luego de la muerte del dictador Francisco Franco-, Montero es, desde 1976, una de las primeras voces del periódico El País. A Montero le gusta hablar de narrativa y comentar la fascinación por los personajes. Esos deliciosos arquetipos, llevados adelante por la imaginación de los más dotados, para recrear con ellos nuestra propia vida y sus dilemas.

    En Twitter, como en todo lo que hace, Rosa Montero no se desvía a ejercer la polémica ni el intercambio de pareceres. Su time line se destila inobjetable, como una especie de refresco. No hay carga gruesa en el contenido de sus percepciones; no navega sobre la pasión de los conceptos. Se ha ido perfilando como una escritora cotidiana, que diseña sus personajes sobre el marco del dilema individual de cada uno de ellos.

    Así las cosas, en Twitter, a Montero lo que le gusta es intercambiar y conversar.

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